lunes, 23 de agosto de 2010

VRML

gual que el HTML nos sirve para maquetar páginas web, VRML sirve para crear mundos en tres dimensiones a los que accedemos utilizando nuestro navegador, igual que si visitasemos una página web cualquiera, con la salvedad que nuestras visitas no se limitan a ver un simple texto y fotografías, sino que nos permite ver todo tipo de objetos y construcciones en 3D por los que podemos pasear o interactuar.

Este modo de visitar sitios en Internet es mucho más avanzado y posee grandes ventajas. Para empezar la navegación se desarrolla de una manera mucho más intuitiva, dado que la forma de actuar dentro del mundo virtual es similar a la de la vida real. Podemos movernos en todas las direcciones, no solo izquierda y derecha sino también adelante, atrás, arriba y abajo. Podemos tratar con los objetos como en la vida misma, tocarlos, arrastrarlos, etc. y en general todo lo que podais imaginar. También los escenarios son mucho más reales, pensemos en un ejemplo como podría ser una biblioteca virtual. En élla podríamos andar por cada una de las salas, tomar determinados libros y leerlos.

A la larga, el acceso a Internet se ha de convertir en una experiencia mucho más cercana a la que realizamos en la vida y las visitas a los lugares retratados en la Red serán mucho más reales. Sin embargo, en la actualidad VRML presenta muchas limitaciones con respecto a sus potencialidades, que se irán cubriendo con la llegada de máquinas más potentes y periféricos avanzados para la realidad virtual como pueden ser guantes o cascos.

Un poco de historia

El VRML surgió en la primavera de 1994, durante una reunión convocada por Tim Berners-Lee y Dave Ragget para tratar de acercar los desarrollos de realidad virtual a Internet. En esta reunión los asistentes llegaron a la conclusión que se tenía que desarrollar un lenguaje común para la descripción de los mundos en 3D.

De este modo, en la Primera Conferencia Mundial de la WWW en Ginebra se aprobó el desarrollo de un nuevo lenguaje que permitiese crear mundos en tres dimensiones a los que se pudiera acceder por la World Wide Web.

Con el tiempo se desarrolló el lenguaje dentro de varios requisitos: que fuese adaptable a la red, que no requiriese una línea de alta velicidad (anchos de banda elevados), que fuese multiplataforma, etc.

Materiales necesarios

Los materiales necesarios para comenzar con VRML son pocos, y posiblemente ya tengamos, sin saberlo, todos los ingredientes para introducirnos en el desarrollo y edición de mundos virtuales. Estos son:

* Un editor de textos sencillo. El Block de notas es ideal. También valdrá cualquier otro editor en modo ASCII. También podemos utilizar editores especializados como el VRML PAD.
* Un visualizador VRML para ver los resultados, que se instala en el navegador como cualquier otro plug-in. Posiblemente tu navegador ya esté preparado para ver los mundos en VRML, si no es así, tienes que instalarlo. Un visualizador muy conocido es el Cosmo Player.

Ejemplo de VRML

El archivo que contiene el código VRML es un fichero de texto. Este deberá ser guardado con extensión .wrl para ser reconocido por el navegador como archivo fuente de un mundo virtual.

Para su posterior visualización simplemente habrá de abrirse con el navegador. Si nuestro visualizador se encuentra correctamente instalado se encargará de mostrar el mundo y podremos interaccionar con el.

Podemos visitar este enlace para ver un mundo en VRML, si es que tenemos instalado el visor. Si no es así no podremos ver el mundo virtual hasta que no lo hayamos instalado.

jueves, 19 de agosto de 2010

Esfuerzos para combatir la polución
Desde los años 50 ya se planteaba la necesidad de tratar las aguas residuales. Sin embargo, es sólo hasta la década del 90 del siglo pasado que se toman acciones concretas en este sentido.


El río Bogotá formando el salto del Tequendama.Planta de Salitre. En 1994 el distrito capital entrega en concesión la construcción, operación, mantenimiento y transferencia de la primera fase de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre hasta el año 2027 a la multinacional francesa Suez Lyonnaise des Eaux - Degrémont. Esta PTAR se encarga de tratar las aguas residuales de la zona norte de la capital (cuencas del río Juan Amarillo o Salitre, humedales Torca y la Conejera) con una población aproximada de 2.200.000 habitantes y 13815 has de área. Allí las obras de diferenciación de alcantarillado pluvial y residual estaban más adelantadas, por tal razón se define iniciar por la zona norte, que además es una cuenca principalmente doméstica. La planta El Salitre inicio operación en septiembre de 2000, con un tratamiento primario químicamente asistido, una capacidad media de tratamiento de 4 m³/s y remociones de 40% de DBO5 y 60% de sólidos suspendidos totales. Para 2004 el esquema de concesión privada se reversa y el distrito capital aduciendo sobrecostos en la operación, asume la propiedad, dejando en manos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá la responsabilidad de operar y administrar esta primera fase de la planta de tratamiento.

Plantas en la cuenca alta. Se han construido una serie de plantas de tratamiento de aguas residuales en la cuenca alta del río. Desafortunadamente los municipios que tenían la responsabilidad de operar y mantener estas plantas no lo hicieron por falta de interés y de capacidad. Por eso la Corporación Ambiental Regional (CAR) de Cundinamarca tenia que operar estas plantas, a pesar de que la misma institución está encargada de la regulación ambiental en la misma cuenca.

Proyecto de saneamiento del río Bogotá. Según los planes iniciales planteados en la década del 90, el esquema de tratamiento del río consistiría en la construcción de tres PTAR con tratamiento secundario: PTAR Salitre, PTAR Fucha y PTAR Tunjuelo, que serían asumidas por la misma multinacional francesa en caso de haberse mantenido el planteamiento inicial. Pero a partir del cambio de enfoque en 2004, el actual proyecto de saneamiento del río Bogotá se presenta en lo siguientes términos: Instalación de tratamiento secundario y ampliación a 8m3/s en la PTAR Salitre, desinfección del agua tratada y uso de la misma para riego agrícola en la zona de la Sabana Occidente; adecuación del sistema de alcantarillado en las cuencas de los ríos Fucha, Tunjuelo y Soacha y transferencia de las aguas residuales de estas tres cuencas por medio de un sistema de interceptores y estaciones elevadoras a una gran planta en el sur de la ciudad, llamada PTAR Canoas, con tratamiento primario y una capacidad de 17,8 m³/s.

El proyecto tiene tres fases:

1. Mejorar el tratamiento de aguas negras en pequeños municipios en la cuenca alta.
2. Mejorar la calidad de agua en el área metropolitana de Bogotá mientras la expansión de la planta de Salitre; la intercepción de las aguas negras del resto de la ciudad transferiendolo abajo de Bogotá; y el mejoramiento de la protección contra inundaciones.
3. Construcción de la planta de Canoas (14 m³/s). Dado los costos de la planta de Canoas, está previsto de incrementar los niveles de tratamiento gradualmente.[4]

El costo total de la planta de Canoas se estima a US$1,100 millones, y el costo de la primera fase para el cual el financiamiento ha sido asegurado en 2009 sera de US$363 millones. Se prevé que todas las obras deben estar en operación entre 2021 y 2025.[5]
Esfuerzos para combatir la polución
Desde los años 50 ya se planteaba la necesidad de tratar las aguas residuales. Sin embargo, es sólo hasta la década del 90 del siglo pasado que se toman acciones concretas en este sentido.


El río Bogotá formando el salto del Tequendama.Planta de Salitre. En 1994 el distrito capital entrega en concesión la construcción, operación, mantenimiento y transferencia de la primera fase de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre hasta el año 2027 a la multinacional francesa Suez Lyonnaise des Eaux - Degrémont. Esta PTAR se encarga de tratar las aguas residuales de la zona norte de la capital (cuencas del río Juan Amarillo o Salitre, humedales Torca y la Conejera) con una población aproximada de 2.200.000 habitantes y 13815 has de área. Allí las obras de diferenciación de alcantarillado pluvial y residual estaban más adelantadas, por tal razón se define iniciar por la zona norte, que además es una cuenca principalmente doméstica. La planta El Salitre inicio operación en septiembre de 2000, con un tratamiento primario químicamente asistido, una capacidad media de tratamiento de 4 m³/s y remociones de 40% de DBO5 y 60% de sólidos suspendidos totales. Para 2004 el esquema de concesión privada se reversa y el distrito capital aduciendo sobrecostos en la operación, asume la propiedad, dejando en manos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá la responsabilidad de operar y administrar esta primera fase de la planta de tratamiento.

Plantas en la cuenca alta. Se han construido una serie de plantas de tratamiento de aguas residuales en la cuenca alta del río. Desafortunadamente los municipios que tenían la responsabilidad de operar y mantener estas plantas no lo hicieron por falta de interés y de capacidad. Por eso la Corporación Ambiental Regional (CAR) de Cundinamarca tenia que operar estas plantas, a pesar de que la misma institución está encargada de la regulación ambiental en la misma cuenca.

Proyecto de saneamiento del río Bogotá. Según los planes iniciales planteados en la década del 90, el esquema de tratamiento del río consistiría en la construcción de tres PTAR con tratamiento secundario: PTAR Salitre, PTAR Fucha y PTAR Tunjuelo, que serían asumidas por la misma multinacional francesa en caso de haberse mantenido el planteamiento inicial. Pero a partir del cambio de enfoque en 2004, el actual proyecto de saneamiento del río Bogotá se presenta en lo siguientes términos: Instalación de tratamiento secundario y ampliación a 8m3/s en la PTAR Salitre, desinfección del agua tratada y uso de la misma para riego agrícola en la zona de la Sabana Occidente; adecuación del sistema de alcantarillado en las cuencas de los ríos Fucha, Tunjuelo y Soacha y transferencia de las aguas residuales de estas tres cuencas por medio de un sistema de interceptores y estaciones elevadoras a una gran planta en el sur de la ciudad, llamada PTAR Canoas, con tratamiento primario y una capacidad de 17,8 m³/s.

El proyecto tiene tres fases:

1. Mejorar el tratamiento de aguas negras en pequeños municipios en la cuenca alta.
2. Mejorar la calidad de agua en el área metropolitana de Bogotá mientras la expansión de la planta de Salitre; la intercepción de las aguas negras del resto de la ciudad transferiendolo abajo de Bogotá; y el mejoramiento de la protección contra inundaciones.
3. Construcción de la planta de Canoas (14 m³/s). Dado los costos de la planta de Canoas, está previsto de incrementar los niveles de tratamiento gradualmente.[4]

El costo total de la planta de Canoas se estima a US$1,100 millones, y el costo de la primera fase para el cual el financiamiento ha sido asegurado en 2009 sera de US$363 millones. Se prevé que todas las obras deben estar en operación entre 2021 y 2025.[5]

Contaminación y medio ambiente

Contaminación y medio ambiente
Si bien el río Bogotá no es el más contaminado del mundo,1 sí tiene muy altos niveles de sustancias contaminantes y a su paso por la ciudad de Bogotá es un río muerto.
Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.
Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.
El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el río Juan Amarillo, el río Fucha y el río Tunjuelo.
Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.
En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. La oxigenación que recibe en esta catarata permite que el río recupere parte la vida macrobiótica. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.
Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el Cadmio, Cromo, Mercurio, Zinc, Arsénico y Plomo.2 El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L3

Contaminacion en rios De Bogota


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domingo, 15 de agosto de 2010

viernes, 13 de agosto de 2010

Contaminacion del aire

La grave contaminación del aire en Bogotá es un hecho y está envenenando a todos los habitantes de Bogotá.
Como puede apreciarse, el contar con un Metro para Bogotá para desplazar a los buses mejoraría dramáticamente la calidad del aire. El día del paro de buses no se aplicó restricción a la movilización de carros particulares por lo cual la gran mayoría fueron utilizados, demostrando que los carros particulares casi nada tienen que ver con la contaminación del aire en Bogotá.
Miles de personas en Bogotá sufren todos, o algunos de los siguientes síntomas causados por el envenenamiento del aire, mientras las autoridades no hacen nada para evitarlo:
Resequedad de fosas nasales
Ardor en los ojos
Fatiga
Sensación de asfixia
Ataxia que ya aparece en muchos Bogotanos
Tos
Ronquera
Dolor de cabeza
Dificultad para concentrarse
Dolor en las piernas
Los síntomas son originados por aumento de las substancias tóxicas en el aire emitidas por los buses de servicio público, camiones de carga, motocicletas con motores de dos tiempos, fábricas que producen emisiones contaminantes y por la incineración de materiales. Todo ello origina reducción de la concentración de Oxígeno, aumenta la temperatura y daña la capa de ozono, además de los graves problemas de salud a los que las incompetentes alcaldías de Bogotá nos exponen.
No existe forma de solucionar el problema con medicamentos que contrarresten el envenenamiento del aire.
Las personas más afectadas pueden respirar a intervalos Oxígeno húmedo medicinal, el cual debe ser formulado por un médico. Ello permite reducir hasta cierto punto algunos de los síntomas, pero no es solución. La ingestión de agua ayuda a mitigar los síntomas pero su efectividad es limitada, y repetimos que no contrarresta el envenenamiento.