La grave contaminación del aire en Bogotá es un hecho y está envenenando a todos los habitantes de Bogotá.
Como puede apreciarse, el contar con un Metro para Bogotá para desplazar a los buses mejoraría dramáticamente la calidad del aire. El día del paro de buses no se aplicó restricción a la movilización de carros particulares por lo cual la gran mayoría fueron utilizados, demostrando que los carros particulares casi nada tienen que ver con la contaminación del aire en Bogotá.
Miles de personas en Bogotá sufren todos, o algunos de los siguientes síntomas causados por el envenenamiento del aire, mientras las autoridades no hacen nada para evitarlo:
Resequedad de fosas nasales
Ardor en los ojos
Fatiga
Sensación de asfixia
Ataxia que ya aparece en muchos Bogotanos
Tos
Ronquera
Dolor de cabeza
Dificultad para concentrarse
Dolor en las piernas
Los síntomas son originados por aumento de las substancias tóxicas en el aire emitidas por los buses de servicio público, camiones de carga, motocicletas con motores de dos tiempos, fábricas que producen emisiones contaminantes y por la incineración de materiales. Todo ello origina reducción de la concentración de Oxígeno, aumenta la temperatura y daña la capa de ozono, además de los graves problemas de salud a los que las incompetentes alcaldías de Bogotá nos exponen.
No existe forma de solucionar el problema con medicamentos que contrarresten el envenenamiento del aire.
Las personas más afectadas pueden respirar a intervalos Oxígeno húmedo medicinal, el cual debe ser formulado por un médico. Ello permite reducir hasta cierto punto algunos de los síntomas, pero no es solución. La ingestión de agua ayuda a mitigar los síntomas pero su efectividad es limitada, y repetimos que no contrarresta el envenenamiento.
viernes, 13 de agosto de 2010
Contaminación
La contaminación es la presencia o incorporación al ambiente de sustancias o elementos tóxicos que son perjudiciales para el hombre o los ecosistemas (seres vivos). Existen diferentes tipos de contaminación, Los tipos de contaminación más importantes son los que afectan a los recursos naturales básicos: el aire, los suelos y el agua. Algunas de las alteraciones medioambientales más graves relacionadas con los fenómenos de contaminación son los escapes radiactivos, el smog, el efecto invernadero, la lluvia ácida, la destrucción de la capa de ozono, la eutrofización de las aguas o las mareas negras. Existen diferentes tipos de contaminación que dependen de determinados factores y que afectan distintamente a cada ambiente.
Contaminación y medio ambiente
Si bien el río Bogotá no es el más contaminado del mundo,[1] sí tiene muy altos niveles de sustancias contaminantes y a su paso por la ciudad de Bogotá es un río muerto.
Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.
Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.
El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el río Juan Amarillo, el río Fucha y el río Tunjuelo.
Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.
En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. La oxigenación que recibe en esta catarata permite que el río recupere parte la vida macrobiótica. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.
Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el Cadmio, Cromo, Mercurio, Zinc, Arsénico y Plomo.[2] El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L[3]
Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.
Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.
El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el río Juan Amarillo, el río Fucha y el río Tunjuelo.
Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.
En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. La oxigenación que recibe en esta catarata permite que el río recupere parte la vida macrobiótica. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.
Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el Cadmio, Cromo, Mercurio, Zinc, Arsénico y Plomo.[2] El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L[3]
jueves, 12 de agosto de 2010
solucion de problemas de contaminacion
Según la firma Zoltner, el 75 por ciento de las piezas de un computador son reciclables. Sepa cómo darle un buen destino a sus viejos artefactos.
"El 75 por ciento de los componentes de un computador corresponde a material reciclable recuperable y el 3,5 por ciento es tóxico y requiere ser tratado", explicó John Zoltner, gerente de Zoltner Consulting Group
"El 75 por ciento de los componentes de un computador corresponde a material reciclable recuperable y el 3,5 por ciento es tóxico y requiere ser tratado", explicó John Zoltner, gerente de Zoltner Consulting Group
Chatarra Electronica ♥
Chatarra electrónica (e-waste)La vertiginosa rápidez en que los aparatos electrónicos se mejoran -o lo que es lo mismo, la velocidad con que se vuelven obsoletos- han producido un tipo diferente de desecho, la basura electrónica o e-waste. La basura o chatarra electrónica, o e-waste es todo aquel desperdicio proveniente de aparatos electrónicos o eléctricos -computadoras, celulares, TVs, entre otros- .
Los aparatos electrónicos y eléctricos contienen unas cantidades mínimas de sustancias tóxicas, entre estas plomo, arsénico, selenio, cromo, cobalto, mercurio.
•Plomo en tubos de rayo catódico y soldadura.
•Arsénico en tubos de rayo catódico más antiguos.
•Selenio en los tableros de circuitos como rectificador de suministro de energía.
•Cadmio en tableros de circuitos y semiconductores.
•Cromo en el acero como anticorrosivo.
•Cobalto en el acero para estructura y magnetividad.
•Mercurio en interruptores, cubiertas, lámparas de bajo consumo, entre otros.
Mientras los aparatos están en funcionamiento dichas sustancias no producen daño, pero al ser desechados pueden liberar los elementos mencionados, causando problemas para la salud humana, de animales y del medio ambiente.
Los dispositivos electrónicos también poseen metales preciosos como el oro, plata, platino, cobre entre otros. Entonces, ¿por qué tirar a los vertederos los “electrónicos”?
“Un estudio presentado por Plataforma RELAC (SUR – IDRC) informa que entre 1983 y 2005 se vendieron en América latina 94,674,000 computadores; si se considera que el 27 % de estos equipos quedarán fuera de uso, se estaría hablando de 25,561,900 de equipos convertidos en desechos. Siguiendo igual lógica, si para 2008 se venden 117,717,000 PC’s, habrá un total de 46,585,800 de equipos que pasarán a ser basura electrónica.”
Esos 46,585,800 de equipos son toneladas de desechos tóxicos.
Problemas:
Las sustancias tóxicas que libera el e-waste pueden producir:
Daños a la salud humana: El plomo en el cuerpo humano puede causar daño a los riñones, aumento de presión sanguínea, daños al sistema nervioso y el cerebro, reducción de la fertilidad, entre otros. El cromo tiene efectos tales como erupciones cutáneas, malestares y úlceras estomacales, problemas respiratorios, cáncer, alteraciones geneticas, problemas en embarazos.
Cabe destacar que (según BAN, Basel Action Network) algunos países del 1er mundo, como Estados Unidos y otras grandes economías, habían estado exportando basura electrónica a países como China, India, Kenia que es, en teoría, reciclada. Cientos de personas se dedican a rescatar estos desechos para aprovechar los metales como el cobre, oro, plata, etc, exponiendo su salud. Esto a pesar de esos países tienen recursos para manejar esos desechos.
Según un reciente estudio de la Universidad Baptista de Hong Kong, los niveles de dioxinas de Guiyu son los más altos del mundo. Los trabajadores que operan con la basura electrónica están ya tan afectados por dichas sustancias tóxicas, que son cancerígenas y dañan al metabolismo y al cerebro, que sus concentraciones de dioxinas en el cuerpo son entre 50 y 200 veces superiores a lo normal.
Daños al medio ambiente: La liberación de sustancias tóxicas en vertederos contamina el suelo circundante, pudiendo llegar a afectar fuentes de agua subterráneas. Además estas sustancias pueden disminuir notablemente la calidad del aire.
Los aparatos electrónicos y eléctricos contienen unas cantidades mínimas de sustancias tóxicas, entre estas plomo, arsénico, selenio, cromo, cobalto, mercurio.
•Plomo en tubos de rayo catódico y soldadura.
•Arsénico en tubos de rayo catódico más antiguos.
•Selenio en los tableros de circuitos como rectificador de suministro de energía.
•Cadmio en tableros de circuitos y semiconductores.
•Cromo en el acero como anticorrosivo.
•Cobalto en el acero para estructura y magnetividad.
•Mercurio en interruptores, cubiertas, lámparas de bajo consumo, entre otros.
Mientras los aparatos están en funcionamiento dichas sustancias no producen daño, pero al ser desechados pueden liberar los elementos mencionados, causando problemas para la salud humana, de animales y del medio ambiente.
Los dispositivos electrónicos también poseen metales preciosos como el oro, plata, platino, cobre entre otros. Entonces, ¿por qué tirar a los vertederos los “electrónicos”?
“Un estudio presentado por Plataforma RELAC (SUR – IDRC) informa que entre 1983 y 2005 se vendieron en América latina 94,674,000 computadores; si se considera que el 27 % de estos equipos quedarán fuera de uso, se estaría hablando de 25,561,900 de equipos convertidos en desechos. Siguiendo igual lógica, si para 2008 se venden 117,717,000 PC’s, habrá un total de 46,585,800 de equipos que pasarán a ser basura electrónica.”
Esos 46,585,800 de equipos son toneladas de desechos tóxicos.
Problemas:
Las sustancias tóxicas que libera el e-waste pueden producir:
Daños a la salud humana: El plomo en el cuerpo humano puede causar daño a los riñones, aumento de presión sanguínea, daños al sistema nervioso y el cerebro, reducción de la fertilidad, entre otros. El cromo tiene efectos tales como erupciones cutáneas, malestares y úlceras estomacales, problemas respiratorios, cáncer, alteraciones geneticas, problemas en embarazos.
Cabe destacar que (según BAN, Basel Action Network) algunos países del 1er mundo, como Estados Unidos y otras grandes economías, habían estado exportando basura electrónica a países como China, India, Kenia que es, en teoría, reciclada. Cientos de personas se dedican a rescatar estos desechos para aprovechar los metales como el cobre, oro, plata, etc, exponiendo su salud. Esto a pesar de esos países tienen recursos para manejar esos desechos.
Según un reciente estudio de la Universidad Baptista de Hong Kong, los niveles de dioxinas de Guiyu son los más altos del mundo. Los trabajadores que operan con la basura electrónica están ya tan afectados por dichas sustancias tóxicas, que son cancerígenas y dañan al metabolismo y al cerebro, que sus concentraciones de dioxinas en el cuerpo son entre 50 y 200 veces superiores a lo normal.
Daños al medio ambiente: La liberación de sustancias tóxicas en vertederos contamina el suelo circundante, pudiendo llegar a afectar fuentes de agua subterráneas. Además estas sustancias pueden disminuir notablemente la calidad del aire.
CHATARRA ELECTRONICA
La chatarra electrónica o basura tecnológica es un conjunto de residuos considerados peligrosos, provenientes de computadoras, teléfonos celulares, televisores y electrodomésticos en general, que han sido consumidos o descartados. La recuperación de los elementos valiosos que contiene justifica el reciclado de muchos de sus componentes, como el cobre de los cableados. Su tratamiento inadecuado ocasiona graves consecuencias para el medio ambiente y para los que se dedican a ello en condiciones precarias, muchas veces en países del tercer mundo con políticas medioambientales menos rigurosas hacia los que se exporta con ese fin
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